La política desarrollada por la secretaria de trabajo y previsión

Legislación aprobada entre el 4 de junio de 1943 y el 3 de junio de 1946.

Con la creación de la Secretaría de Trabajo y Previsión comenzó la era de la Justicia Social en Argentina.

A partir de ese momento las relaciones entre el capital y el trabajo dejaron de estar libradas a la improvisación y al discrecionalismo, para encarrilarse de acuerdo a normas elementales de la convivencia humana. El trabajador encontró amparo para sus justas reclamaciones.

Lo primero que hay que decir al respecto es que se trató de un período muy productivo a favor de la legislación social. Un rubro olvidado e ignorado hasta el momento. Más allá de las buenas intenciones evidenciadas por sectores del viejo Partido Socialista con anterioridad, pero que no pudieron efectivizarse ni llevarse a la práctica.

Es entonces que a partir de la revolución del 4 de junio de 1943 y bajo la planificación de Juan Domingo Perón, se forma un “corpus” jurídico de primer nivel que no deja nada librado al azar y que se muestra siempre del lado de los trabajadores.

Un apotegma de Perón dicho oportunamente por él mismo, ayuda a entender el concepto. Fue cuando dijo:

“La agitación de las masas es un efecto de la injusticia social. El remedio no ha de estar en engañarlas ni en someterlas por la fuerza, sino en hacerles JUSTICIA”.

Tomando como norma el concepto de que el salario es la base y punto de partida de todo ordenamiento social -porque se sabe, la salud y el estómago no admiten economías ni recortes- se inició una gigantesca tarea.

En solo dos años de funcionamiento, entre 1947 y 1949, se firmaron 470 convenios de trabajo que beneficiaron a 2.900.000 obreros.

Y serán solamente 123 decretos leyes -no necesitó más-  los que le permitieron a Perón ser lo que fue para el pueblo argentino.

Entre esos decretos leyes por su relevancia e importancia para los sindicatos debe mencionarse:

  1. Modificaciones a favor de los trabajadores en la Ley 9.688 sobre Accidentes de Trabajo
  1. Pago de salarios en los días feriados
  1. Vacaciones anuales pagas
  1. La creación de estatutos y reglamentaciones de trabajo que ponen en caja la voracidad patronal en la materia.
  1. La puesta en práctica de jubilaciones y pensiones civiles para el grueso de los trabajadores, que llegaban a la ancianidad sin protección alguna, luego de toda una vida de trabajo. 
  1. La creación del Estatuto del Peón. Hasta su creación, el peón de campo tenía menos derechos que el siervo de la gleba frente al señor feudal en siglos anteriores.
  1. Condiciones de trabajo humanas para todos los obreros, especialmente para los más castigados y postergados como los trabajadores de la caña de azúcar y los obreros de los frigoríficos y de la construcción; también de las fundiciones.
  1. Obligatoriedad del laudo gastronómico para los mozos de bares y restaurantes.
  1. Creación del Instituto Nacional de las Remuneraciones que permite la formación de un salario vital, mínimo y básico para quienes trabajan; y “a posteriori” la obligatoriedad por parte de los patrones del pago de un Sueldo Anual Complementario o Aguinaldo (20 diciembre 1945).

Al respecto, toda la oposición una vez más, se alineará en contra del pago de ese Aguinaldo.

Diario La Prensa (“el decreto influirá en perjuicio de la economía del país”).

El Partido Comunista da su parecer a través de la palabra de Rodolfo Ghioldi. (Lo ve como un “engaño fascista y electoralista de los prestidigitadores que acabarán dejando  un saldo tremendo de carestía y empobrecimiento”.

La U.C.R. emite un comunicado que no tiene desperdicios. (“El radicalismo rechaza y repudia la política demagógica que ofrece a los obreros el paraíso terrenal, formado sobre la ruina de todas las empresas y rechaza el absurdo de que para mejorar la condición de los más humildes sea necesario empobrecer a los pudientes”).

La Unión Industrial, el Colegio de Abogados y la Cámara de Comercio van en el mismo sentido crítico. Aseguran que “la medida provocará un grave daño a la masa de asalariados”. Los obreros en realidad, no entienden claramente por qué.

La oligarquía vernácula sin tanta verba expresiva, se reúne en el local de la Bolsa de Comercio y trata de imponer su voluntad brutalmente, como están acostumbrados. Entre los que emiten un comunicado están Eustaquio Méndez Delfino (hombre de  la casa), José María Bustillo (terrateniente) y Alejandro Shaw (banquero). Acusan a la nueva norma legal por “sembrar la lucha de clases” y muy sueltos de cuerpo aseguran que “las erogaciones que el decreto impone y no puedan cumplirse, no se habrán de cumplir. Nadie en el mundo puede obligar a dar lo que no se puede y menos lo que no se tiene”.

Pues bien, Perón los obligó y debieron pagar para siempre y hasta hoy.

Las medidas en materia laboral que intenta llevar adelante el actual gobierno de Cambiemos, pretenden retrotraer, al menos en 70 años, todas las conquista laborales alcanzadas.

Roberto Baschetti 

Junio de 2017

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