Ultramillonarios, ciberliberalismo y voto electrónico

Por Rubén Fernández Lisso.

La apuesta de máxima de los ultramillonarios es manipular los resultados de las elecciones democráticas, he aquí el énfasis puesto en el voto electrónico. Detrás del argumento de la  eficiencia se pretende abolir la voluntad popular. El experto en informática y creador del sitio Wikileaks, Julian Assange, asegura que “Hace más de veinte años que lo venimos diciendo: las urnas electrónicas son peligrosas.” El caso de la Boleta única electrónica que se usó en la Ciudad de Buenos Aires y en Salta y se quiso impulsar en todo el país, para el experto en seguridad informática Ariel Garbarz, se trata de un “invento argentino para hacer fraude” por su inmensa vulnerabilidad.

Por Rubén Fernández Lisso

 “Los fabricantes de urnas electrónicas –argumenta Assange- dicen que aumentan la precisión del recuento de los votos porque es más difícil de manipular una máquina compleja que una urna normal. Es verdad que hacer fraude en una urna electrónica es más difícil que en una normal, pero cuando se hace fraude en una urna normal ¿a cuántos votos afecta? Quizás a algunos cientos. Ahora bien, cuando se tiene el acceso al código responsable para una elección o a la computadora que hace los informes, se pueden manipular miles, millones incluso, de votos. Y se puede hacer, prácticamente, sin que pueda detectarse. ¡Ese es el punto principal!”

Big Data

La era digital ya permitió el espionaje global más importante de la historia de la humanidad sin que nadie lo note: gracias a Edward Snowden -experto en informática de la CIA y la NSA que hoy está asilado en Rusia-, sabemos que todas las comunicaciones, incluido por supuesto internet, son controladas, analizadas y almacenadas por la Agencia Nacional de Seguridad de Estados Unidos (NSA). Presidentes, dirigentes políticos, empresarios, funcionarios, jueces, científicos, periodistas, instituciones, empresas, barrenderos y amas de casa, es decir, no solo los actores del poder, todos, toditos, todos, espiados. Y en Sudamérica, se empiezan a imponer en la región gobiernos que apelan al espionaje y la persecución política, amalgamados con robots de redes sociales, justicia corrupta y medios masivos de manipulación, cuyos líderes son multimillonarios y expertos en fuga de capitales que mantienen una fluida comunicación con las respectivas embajadas de Estados Unidos.

Oligarcas de los medios y falsos demos: la apariencia democrática

La ingeniería social da resultados y hace ganar espacios en los sistemas democráticos a multimillonarios, representantes de las corporaciones financieras internacionales, que aborrecen la política y trabajan constantemente para vaciarla de contenido o, mejor aún, demonizarla. La era digital ayuda y mucho: los falsos demos, o sencillamente, la manipulación de mensajes personalizados y lanzados por robots informáticos van inclinando la balanza de los votos o de la “opinión pública” hacia los objetivos que los multimillonarios desean. En Latinoamérica, esos robots informáticos funcionan con la anuencia de Estados Unidos. Según comprobó Assange esos robots informáticos estuvieron activos para fomentar las protestas en Brasil contra Dilma Rousseff.

“Ante la posibilidad de que todos hablen en internet de una manera u otra –continúa Assange-, un antídoto para eso es crear los tales “falsos demos”: Es muy simple: censurar a las personas se está haciendo muy difícil. El sentido de colectividad es difícil de percibir. El poder político no se preocupa ya en censurar a las personas, lo que preocupa es la sensación de ser mayoría, de que se tiene voluntad popular detrás de usted. Para conseguir ese efecto se crean “falsos demos”. Es eso lo que desde 2011 vienen haciendo los estados y los partidos políticos. Es una nueva forma de fabricar consensos. Estamos familiarizados con la situación anterior, con los oligarcas de los medios, pero cuando se dispone de medios sociales se tiene una forma nueva de crear consensos, que es la creación de una apariencia de voluntad democrática.”

250 likes

Ya casi nadie puede saber si en las redes sociales está comunicándose con un robot o con otro ser, los algoritmos de la ingeniería social deciden como se distribuirán los falsos demos: se calcula que Trump utilizó en la campaña 250 millones de perfiles, uno por cada voto, para enviar vía robots informáticos mensajes personalizados, también Obama invirtió unos mil millones de dólares para poner a trabajar a un equipo de expertos en manipulación por las redes. Estos científicos sociales sostienen que a partir de 250 likes que una persona haya presionado en Facebook, es posible trazar un perfil de personalidad de gran precisión y, por tanto, utilizar esta información para inducir, manipular o “vender”. Julian Assange, al respecto, pregunta: “¿Sabe usted cuándo está tratando con un robot? ¿Sabe usted cuándo está tratando con una persona real? Es un sistema que cuenta con algunos humanos y esos humanos controlan miles de robots que son con quienes usted interactúa, así es. Es la invención de los falsos demos.”

Otro experto en Ciencias Sociales, Martin Hilbert, que conoce los logros de la inteligencia artificial, asegura que: “Teniendo entre 100 y 250 likes tuyos en Facebook, se puede predecir tu orientación sexual, tu origen étnico, tus opiniones religiosas y políticas, tu nivel de inteligencia y de felicidad, si usas drogas, si tus papás son separados o no. Con 150 likes, los algoritmos pueden predecir el resultado de tu test de personalidad mejor que tu pareja. Y con 250 likes, mejor que tú mismo. Este estudio lo hizo Kosinski en Cambridge, luego un empresario que tomó esto creó Cambridge Analytica y Trump contrató a Cambridge Analytica para la elección.

¿Qué hizo con eso?

–Usaron esa base de datos y esa metodología para crear los perfiles de cada ciudadano que puede votar. Casi 250 millones de perfiles. Obama, que también manipuló mucho a la ciudadanía, en 2012 tenía 16 millones de perfiles, pero acá estaban todos. En promedio, tú tienes unos 5000 puntos de datos de cada estadounidense. Y una vez que clasificaron a cada individuo según esos datos, lo empezaron a atacar. Por ejemplo, en el tercer debate con Clinton, Trump planteó un argumento, ya no recuerdo sobre qué asunto. La cosa es que los algoritmos crearon 175 mil versiones de este mensaje –con variaciones en el color, en la imagen, en el subtítulo, en la explicación, etc.– y lo mandaron de manera personalizada. Por ejemplo, si Trump dice “estoy por el derecho a tener armas”, algunos reciben esa frase con la imagen de un criminal que entra a una casa, porque es gente más miedosa, y otros que son más patriotas la reciben con la imagen de un tipo que va a cazar con su hijo. Es la misma frase de Trump y ahí tienes dos versiones, pero aquí crearon 175 mil. Claro, te lavan el cerebro. No tiene nada que ver con democracia. Es populismo puro, te dicen exactamente lo que quieres escuchar.

-¿Y qué hizo Obama?

–Obama fue como el pionero en esto. En la campaña de 2012, para su reelección, invirtió en esto mil millones de dólares, mucho más que en comerciales de TV. Y con eso contrató a un grupo de cuarenta nerds, de Twitter, de Google, de Facebook, de Craigslist, tres profesionales de póker, otro que trabaja con células madres, en fin. A esos cuarenta nerds los puso en un subterráneo, les dio mil millones de dólares y un número para el servicio de pizza, ¿no? Y ahí en el subterráneo crearon los 16 millones de perfiles que les interesaban, los votantes indecisos. Sacaron datos de todos lados. Incluso tuvieron acceso a las Setup-Boxes, lo que sería el DirectTV en Chile, que registra cómo tú ves televisión. Si tienen acceso a eso, ya saben lo que te interesa, y empezaron a llevar comerciales individualizados. Lo más delicado es que no sólo pueden mandarte el mensaje como más te va a gustar, también pueden mostrarte sólo aquello con lo que vas a estar de acuerdo. Si Obama tiene sesenta compromisos de campaña, puede que 58 te parezcan mal, pero al menos con dos vas estar de acuerdo. Digamos que estás a favor del desarrollo verde y a favor del aborto. Bueno, empezaron a mostrarte en Facebook sólo estos dos mensajes.

-¿Con avisos publicitarios?

–No, lo hicieron más sofisticado. Como algún amigo vas a tener que hizo un like a la campaña de Obama, ese like les dio acceso a los perfiles de todos sus amigos –esto también va en la licencia que nunca leemos–, entonces podían ver tu historial y clasificarte. Y además tenían acceso a postear desde el timeline de tu amigo, porque esto también está permitido. Él no lo ve, Facebook no se lo muestra, pero tú sí vas a ver muchos artículos así como “Obama el héroe de la energía alternativa”, “Obama el héroe del aborto legal”. No son propagandas de la campaña, son artículos de prensa bien elegidos. Y si tú por medio año ves “Obama héroe” de estas dos cosas que te gustan, al final vas a decir “oye, tan mal no está este Obama”. Bueno, en 2012 le cambiaron la opinión al 78% de la gente que atacaron así. Y Trump lo hizo con 250 millones. Creo que George Orwell se metería un tiro, porque ni él se imaginó algo así. La democracia es completamente inútil con algo así.”

Se pueden cambiar los registros de votos

Edward Snowden también expresó su desaprobación ante los métodos electrónicos de votación: “El voto electrónico es complicado. Una semana antes de la votación en Estados Unidos expertos demostraron que podían cambiar los registros de votos, tanto el electrónico como el impreso que salía de esas máquinas. Muchos pueden decir que la votación electrónica puede hacerse con seguridad y de una manera más efectiva con respecto a los costos, y nos gustaría creerlo, pero desafortunadamente hoy no hay antecedentes consistentes que demuestren que este es el caso.”

En la experiencia en las últimas elecciones de la Ciudad de Buenos Aires hubo muchos informes contrarios donde se indicó claramente las formas en que se podía haber modificado la voluntad popular, en ese caso, terminó detenido y procesado el técnico informático que descubrió las falencias del procedimiento digital. Es decir, la justicia disciplinó a los técnicos que demostraron que el sistema de votación se podía adulterar pero nada dispuso respecto a los que implementaron el sistema y lo utilizaron en las elecciones. Al respecto, el experto en seguridad informática Ariel Garbarz sostiene que “De todos los sistemas de voto electrónico que se implementaron en el mundo, es el peor de todos, es el más vulnerable, es un invento argentino, en ningún lugar del mundo salvo en la Ciudad de Buenos Aires y en Salta, se utilizó la boleta única electrónica que tiene adentro un chip con una tecnología que permite escribirlo, borrarlo, y reescribirlo con una señal electromagnética –es decir, sin tocar la boleta, con un celular y un programa que nosotros acabamos de mostrar en el Senado de la Nación, podés cambiar el voto. En vez del candidato A, ponés el candidato B o el que vos quieras. Con lo cual demostramos no solo que es totalmente inseguro sino que es un chip que solamente puede ser utilizado cuando se pretende hacer fraude, porque vos modificás el voto sin dejar rastro, porque ni siquiera quedan rastros. El sistema de boleta única electrónica empeora lo que tenemos, este es un invento para hacer trampa, es lo peor que le puede pasar a la democracia”. Garbarz sostiene que nunca se cambian los resultados provisorios por los tiempos políticos y ese resultado provisorio termina siendo el definitivo. Respecto a todas las formas de voto electrónico Garbarz es terminante y coincide con sus colegas: “El voto electrónico, en todas sus variantes, sea boleta electrónica, sea urna electrónica, sea escrutinio electrónico, con chip, con impresora, con cd, con enlace radioeléctrico o con enlace físico, fue descartado en numerosos países tecnológicamente muy avanzados como Inglaterra, Alemania, Australia, Holanda, después de haberlo probado en todos los casos se coincidió que el ciudadano común no tiene posibilidad de fiscalizar esos procesos. Pero en segundo término, los especialistas que nos dedicamos a la seguridad informática tenemos muchos ejemplos de posibilidades, y muchos que se concretaron, de adulteración de la voluntad popular a través de instalar virus, a través de modificar en forma magnética o teleinformática el resultado de una mesa que utilizó impresora o urna electrónica o, directamente, voto electrónico. En todos esos casos hay muchas posibilidades técnicas de modificar los datos sin que queden rastros. Yo descarto como seguras todas estas variantes.” Finalmente, Garbarz advierte que “Aún la forma más sencilla que es simplemente una impresora que una vez que nosotros elegimos imprime una boleta y nosotros la llevamos a la urna, aún en ese caso, esa impresora está generando un resultado electrónico en una tarjeta o un cd y ese es el que va a alimentar el centro de cómputos y no la boleta que nosotros vamos a meter en la urna.”

Entrevista a Julián Assange

http://www.nocaute.blog.br/mundo/uma-tarde-com-julian-assange-o-hacker-que-tirou-o-sono-do-governo-americano.html

Traducción:

http://redroja.net/index.php/noticias-red-roja/opinion/4336-una-tarde-con-julian-assange-el-pirata-informatico-que-quito-el-sueno-al-gobierno-estadounidense

Entrevista a Martin Hilbert

http://www.theclinic.cl/2017/01/19/martin-hilbert-experto-redes-digitales-obama-trump-usaron-big-data-lavar-cerebros/

Entrevista a Edward Snowden con subtítulos:

https://www.youtube.com/watch?v=IYxN7lYhbus

Página Wikileaks: https://wikileaks.org/

Página Martin Hilbert: http://www.martinhilbert.net/

Página Ariel Garbarz: http://www.protecciondigital.com.ar/

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