Por Juan Carlos Dante Gullo: Diputado porteño, designado Vicepresidente 2º de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires.
El peronismo es sinónimo de juventud y nos sigue apasionando como identidad, como vigencia de un paradigma que determina una cultura nacional, popular, de liberación, revolucionaria y transformadora.
Hace pocos días, la
Presidenta convocó
a los presidentes del
mundo, a los gobiernos y a
todos los hombres y mujeres,
a volver a lo que significan
los países con inclusión, que
brinden igualdad de oportunidades.
Ella habla de humanizar
el capitalismo y generar
oportunidades para todos. Y
el peronismo es una doctrina
profundamente humanista y
cristiana. Esto está definido
en una de nuestras 20 Verdades.
Yo creo que con Néstor y
con Cristina volvemos a encontrar
una realidad que nos
permite a muchos saber que
nuestras raíces son muy sólidas,
son muy profundas, pero
también que nuestro tronco
es muy sabio y que hay un
follaje que no tiene límites, ni
acá ni en el mundo.
Hay una vigencia
tremenda del
peronismo
La crisis que viven grandes
países en Europa o Estados
Unidos pone patas para
arriba muchas de las ideas
que nos habían volcado en
las últimas décadas. En esta
situación, hay una vigencia
tremenda del peronismo y
no me refiero solamente a la
Argentina o a la región: hoy
muchos analistas políticos,
periodistas, incluso en foros
académicos donde hace pocos
años se planteaba que el
peronismo era algo inentendible,
le prestan atención, lo
analizan y genera debates.
Políticas integrales
La participación de Néstor
y Cristina en una realidad política
como la Argentina -que
tiene hoy mucho margen de
maniobra, muchas cosas para
mostrar, para difundir, muchas
cosas para defender-, le
da al peronismo una calidad y
una importancia que muchos
hombres y mujeres del mundo,
presidentes, presidentas,
dirigencias políticas, empresariales,
sociales, hombres de
la cultura, están buscando el
por qué de esto. Yo creo que
cuando Obama se reunió con Cristina la habrá mirado buscando
a Kirchner, a Perón,
a Evita, tratando de develar
este misterio que significa
una realidad política que tiene
respuestas integrales para
la Argentina, para la región y
para el mundo.
El peronismo es
sencillo
Pero el peronismo se explica
con pocas palabras, es sencillo.
Como bien explicaron
nuestros prohombres Perón y
Evita, se dio en una coyuntura
donde un conductor contó
con el pueblo que se movilizó
y con un bagaje doctrinario
y filosófico para llevarlo
adelante –como decía Evita:
esa masa, que organizada, es
pueblo. El peronismo se entiende
fácil, como Perón lo
decía en ese discurso brillante
en el Congreso de Filosofía,
en Mendoza, que fue lo que
hoy conocemos como La Comunidad
Organizada. En dos
palabras se define todo lo que
está encerrado en el universo
integral del peronismo, esas
dos palabras son Tercera Posición.
No hay más misterio. A
través de esa Tercera Posición
se definen políticas profundas,
de fondo, políticas de soberanía.
Es una cosa sencilla
pero que determina una gran
profundidad.
Tercera Posición
No fue fácil definir esta políticas en el 45. Ese año no
solo tuvimos nuestro 17 de
Octubre, sino que además
finalizó la Guerra Mundial.
Había un esquema de pensamiento
muy rígido y una
forma de concebir el mundo
y las relaciones entre los pueblos y las naciones, que también
era muy esquemático y
rígido, que no dejaba a nadie
libertad de acción. Es decir, se
sale de la Segunda Guerra con
un acuerdo de las potencias
ganadoras donde el mundo
se divide con una zona bajo la
influencia de Estados Unidos
y otra para la URSS. Y el resto
de los países estaba supeditado.
Y Perón dijo: no. Y ahí
levantó la Tercera Posición a
nivel internacional.
Una gran revolución
El peronismo fue una gran
movilización y un gran cambio:
el 17 de Octubre, como
lo explica Evita, significa una
gran revolución. Hay que leer
La Comunidad Organizada,
el Proyecto Nacional del 74,
La Conducción Política. Hay
piezas que fueron subestimadas
porque hubo una intelligentzia
-sigue habiendo
ahora más en minoría-, que
subestimó al peronismo como
formador de pensamiento, de
conciencia, de elaboración
doctrinaria. Creyeron que era
un elemento coyuntural y que
eliminado el factótum, en este
caso Perón, se olvidaban.
La Comunidad
Organizada
No entienden que cuando
los pueblos organizados toman
conciencia, y si además lo
hacen sobre la base de pensamientos
que son muy sólidos,
son invencibles. Si uno conoce
y practica el abc del peronismo,
jamás se le hubiese ocurrido
decir relaciones carnales
con Norteamérica, eso ya no
es peronismo. Se confunde
el que quiere, es muy fácil el
peronismo. Cuando se llevan a la práctica políticas neoliberales
que ponen la economía
en función de los mercados y
en contra de los pueblos, eso
no es peronismo. No puede
haber confusión en esto.
El peronismo es simple y a
la vez muy profundo, porque
las ideas son producto de la
movilización de los pueblos,
de devenires históricos que
coadyuvan figuras fuertes
como las de Perón o Evita,
o Néstor, ahora ahí arriba, y
Cristina, que nos resulta la
mejor síntesis con lo que hoy
sucede.
Perón, Evita, Néstor
y Cristina
Nuestra historia es muy
hacedora, con belleza y épica,
con una entrega y una resistencia
incomparable. Este
movimiento es dinámico,
transformador, estéticamente
bonito y culturalmente no
tiene techo, fronteras. Es tan
rico que no hay precedentes
en la historia de un movimiento
que en 1945 haya generado
una conducción como
la del General Perón; que, a
su vez, dé una figura trascendente que hoy es patrimonio
histórico, cultural y social de
la Argentina, la región y del
mundo, como Evita. Y cuando
todo estaba como para
ser firmado por las minorías,
las elites, o las oligarquías,
para darnos el certificado de
defunción, aparece Néstor. Y
cuando todos decían: bueno,
que esto termine, son un par
de años y hasta luego, Cristina
es la continuidad. No sé si
hay antecedentes de muchos
movimientos que en tan poco
tiempo hayan dado figuras
tan fuertes.
Somos una parte
muy fuerte de la
historia
Nuestra patria celebra el Bicentenario,
200 años de historia.
Y nuestro movimiento, el
peronismo, ya lleva casi una
tercera parte, 70 años. Somos
una parte muy fuerte de esta
historia. Al mismo tiempo, el
peronismo es joven, yo me
siento joven, y estos compañeros
de hoy de doce, quince,
veinte, veintipico de años,
que están militando con esta
capacidad, con esta inteligencia,
con este nivel de definiciones,
en apenas 30 años van
a ser hombres jóvenes y van a
ser ellos los que gobiernen la
Argentina, dándole con toda
la fuerza al Centenario del
Peronismo, con vigencia en
nuestra nación y en nuestra
Patria Grande. Y quizás como
un paradigma generador de
ideas y de posibilidades para
amplias franjas de la humanidad.
Ahora más que nunca, después
del triunfo de octubre,
no hay que bajar los brazos,
no hay que dormirse en los
laureles, ahora se ven los pingos
en la cancha. Ahora hay
que trabajar más, militar más,
con más responsabilidad,
para ir por todo: para que no
quede un solo pobre en nuestro
país. Nuestro proyecto se
hace con el pueblo, por eso
Cristina gobierna para los 40
millones de argentinos y argentinas
y, además, convoca a
la unidad nacional. Pero esto
tenemos que hacerlo, como
decían Evita y Perón, con la
base fundamental del peronismo:
la humildad.


