Gabriel Mariotto vicegobernador de la provincia de Buenos Aires
Hoy, también los
veteranos, todos,
somos jóvenes
porque tenemos
sueños y un futuro
muy grande.
El inicio de todo fue el
17 de Octubre de 1945
y la llegada de Néstor
nos pone de cara a nuestra
base filosófica: el peronismo
resurge vitalmente, los pibes
se enamoran de la política y
del proyecto nacional y recuperan
también la historia de
nuestro movimiento.
Cuando analizamos la tragedia
del 76, la apatía de los
80, la traición de los 90 y la
nada del helicóptero que se
fue con De la Rúa, todo eso
empezó en 1955 con la institucionalidad
de la represión.
Y también empezó a amasarse
en la sensibilidad, en el
rumor, en la reflexión, en el
compromiso, esta militancia
que con Néstor recupera la
autoestima, recupera la vitalidad
y hace que los que peinan
canas y los que son pibes
hoy sueñen lo mismo: justicia
social, peronismo.
Néstor es producto de ese
pueblo emblemático del 45,
de todas las conquistas que
tuvimos, y también es el
fruto de toda la frustración,
producto de un imperio reprimiendo,
con ciudadanos
de adentro que les eran muy
funcionales, más los aparatos
comunicacionales al servicio
de la degradación cultural de
nuestro pueblo, como es la
instalación de la tilinguería,
que horadó tanto nuestros
corazones como misma dictadura,
las mismas bombas
o los mismos fusilamientos.
Todo eso estalló en el 2001
y en ese estallido el pueblo
busca un emergente y fue
Néstor. Por eso Néstor es el
Perón de este tiempo y si sos
peronista, sos kirchnerista.
El 17 de Octubre cambió
la historia de la Argentina y
hoy las políticas de Néstor
y Cristina hacen honra a esa
mística de construcción política
colectiva y justicia social,
que iniciaron el General Perón
y Evita, en aquella memorable
jornada.


