Mauricio Macri sigue adelante con su política del
enfrentamiento y uso de la fuerza contra los ciudadanos,
en este caso los manteros de la calle Florida. De nada le
sirvieron las impecables acciones políticas del gobierno
nacional en el Parque Indoamericano o el Club Albariños –donde hoy hay un flamante cuartel de Bomberos y oficinas
de desarrollo social-. Del otro lado del Riachuelo, Martín
Insaurralde, intendente de Lomas de Zamora, le da otra
lección de gobernar para el pueblo en el traslado sin
incidentes de miles de puestos de la feria La Saladita,
que bloqueaban el camino de sirga del Riachuelo, y ahora
ocuparán un lugar apto para desarrollar su actividad.
Macri representa un modelo
que excluye, agudiza los
conflictos y reprime.
La incapacidad para resolver
conflictos del gobierno de
Macri fue evidente en la toma
del Club Albariños.

Cristina Fernández de
Kirchner sintetiza un modelo
de inclusión, nacional,
popular y democrático. En la
foto, inaugura el cuartel de
bomberos en el predio del
Club Albariños, después de
resolver el conflicto “con la
Constitución en la mano”.

En el conflicto de la toma del
Parque Indoamericano, Macri
promovió la represión policial
y el enfrentamiento entre los
vecinos, con un dramático
saldo de muertos y heridos.

En contraposición, el
Ministerio de Desarrollo
Social censó a todos los
participantes de la toma y
solucionó los problemas
más acuciantes. El gobierno
nacional también resolvió
el conflicto del Parque
Indoamericano en forma
pacífica y sin incidentes.



