El Gobierno de Mauricio Macri ha inaugurado el año con
una medida que además de ser marcadamente antipopular,
resulta por donde se la mire inconsulta, arbitraria e
irresponsable. El intempestivo aumento de la tarifa del
pasaje de los subterráneos de la CABA ha llevado el valor
del viaje de $ 1,10 a $ 2,50, esto es, lo ha incrementado
en un porcentaje del 12 7%, con la consecuente afectación
del bolsillo de los millones de pasajeros que transitan
diariamente por ese medio.
La medida es inconsulta,
amén de ilegítima,
porque desconoce el
imperativo legal que obliga
a la convocatoria de una audiencia
pública para el caso
de pretenderse el aumento
de la tarifa de un servicio
público, tal como lo establece
el art. 13,inc. c) de la Ley
210, que organiza el funcionamiento
del ENTE REGULADOR
DE LOS SERVICIOS
PUBLICOS de la Ciudad, basado
en lo dispuesto por el
art. 138 de la Constitución
de la CABA.
Nulidad del
aumento
La omisión de la convocatoria
determina la nulidad
del insólito aumento dispuesto
por Macri, según lo
marca el art. 3 de la Ley Nº
6 de la CABA sobre el mecanismo
de las mencionadas
Audiencias Públicas. Viola
también el art. 46 de la Constitución
local, que impone al
Gobierno el deber de protección
del patrimonio de usuarios
y consumidores, y el art. 138 de la misma, que asigna
al ente regulador el deber de
velar por los derechos de los
usuarios y consumidores en
el ámbito de la Ciudad.
En síntesis: Macri desconoce
unos de los mecanismos
participativos y democráticos
más significativos que ha
establecido la normativa vigente
en la CABA, y que implica, ni más ni menos, que
el control ciudadano sobre
las acciones de gobierno.
Es arbitrario
Es arbitraria por cuanto
expresa un abuso del Jefe de
Gobierno, que sin los estudios
ni análisis que prometió
realizar a su respecto hace
pocos días, se despacha con
este agravio a la economía
de los usuarios del servicio,
en base a una concepción
elitista, que lo ha llevado a
decir, desde una concepción
ligada al neoliberalismo más recalcitrante, que el ‘subterráneo
es un medio de lujo
que la mayoría de los habitantes
de la CABA puede
afrontar con una tarifa altamente
superior a la actual’.
Lo dicho, traduce una vez
más el profundo desprecio
que Macri demuestra en forma
permanente por los sectores
populares, y su marcado
desconocimiento de la
utilización del subterráneo
que realizan la mayoría de
los trabajadores, de los hombres
y mujeres de nuestra
Ciudad y de las Provincias,
que la transitan y vienen a
ella por razones laborales,
culturales, de esparcimiento
y de necesidad. En síntesis,
por la cultura del transporte
popular de millones de Argentinos
que no entiende el
Ingeniero Macri.
Es irresponsable
Es irresponsable, porque
a menos de dos días de suscribir
un acuerdo con el Gobierno
Nacional, mediante el
cual este último se comprometió
a aportar el 50% del
subsidio que permita mantener
la tarifa en su nivel actual
-$1,10-, incumple con su
propia palabra comprometida
y aplica un tarifazo incompatible
con el convenio
aludido, que establecía que
en caso de aumentarse el
pasaje, los fondos aportados
por el Estado se utilizarían
en obras de infraestructura
del servicio.
Más aumentos
Además, y sin fundamento
alguno, anticipa nuevos
aumentos tarifarios, sin expresar
razones ni precisar
montos, dejando en consecuencia
una nueva amenaza
pendiente sobre los bolsillos
de los usuarios del servicio:
Como en el juego de la perinola,
Macri ‘Toma Todo’,
pero malversa el destino
de los fondos a su antojo y
siempre en perjuicio de las
clases populares.
Esta medida de corte claramente
ANTIPOPULAR, va a
contrapelo de las políticas
de Estado implementadas
por el Gobierno Nacional, que en cada una de sus acciones
protege los derechos
e intereses de los que menos
tienen, y promueve permanentemente
un modelo de
crecimiento con inclusión
y redistribución equitativa
del ingreso donde el costo,
en ningún caso lo afrontan los
sectores más vulnerables
y que constituyen, indudablemente,
la contracara del
Gobierno más insensible e
irresponsable que ha tenido
la CABA en muchos años.
Medidas
antipopulares
Esta suerte de ‘regalito de
Reyes’ que nos propina el
Ingeniero Macri deberá ser
revertido de inmediato para
evitar los perjuicios irreversibles
que generará en los
sectores más carenciados y
en el conjunto de los usuarios
del servicio afectado, para lo
cual todos los que proponemos
una Ciudad diferente,
más solidaria, más justa y
más equitativa, seguiremos
bregando por todos los medios
que la acción política
y legislativa, el Estado de
Derecho y la Constitución
de la Ciudad Autónoma de
Buenos Aires pone a nuestro
alcance.
Por Juan
Carlos Dante
Gullo: Diputado por la Ciudad de Buenos
Aires, Vicepresidente 2o. de la
Legislatura.


